El Banco Central Europeo analiza los impactos
En Inmobiliaria Navacerrada sabemos que en un contexto en el que los activos inmobiliarios enfrentan riesgos tradicionales, la crisis climática y las políticas de mitigación introducen niveles adicionales de incertidumbre, esto según ha señalado el Banco Central Europeo en el marco del evento de clausura para los estudiantes del Máster en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias de la Universidad Politécnica de Madrid.
Los riesgos generados por el cambio climático se dividen en dos categorías, físicos y de transición, según informa el BCE. Los riesgos físicos abarcan los daños provocados por el aumento del nivel del mar, las fluctuaciones de temperatura y eventos climáticos extremos en las propiedades inmobiliarias. Por otro lado, los riesgos de transición, aunque más previsibles, son más complejos de evaluar. Estos incluyen la regulación técnica de edificaciones, cambios en las preferencias de los consumidores y avances tecnológicos.
Elementos como los Mínimos Estándares de Rendimiento Energético (MEPS), que limitan la venta o alquiler de activos ineficientes energéticamente, ya son una realidad en algunas regiones. Estos riesgos podrían alterar planes de negocio y condiciones de deuda, afectando tanto a propietarios como a deudores. La perspectiva de activos ‘varados’ (stranded assets) emerge cuando los inmuebles no pueden adaptarse a regulaciones cambiantes.
En Inmobiliaria Navacerrada sabemos que la preocupación se extiende a cómo definir y obtener información para determinar la financiación de edificios en función de su impacto ambiental y capacidad de adaptación. La taxonomía europea distingue entre inversiones ‘verdes’ y otras, pero su enfoque actual presenta limitaciones, como no considerar el ciclo de vida completo de un edificio.